Conciencia y visibilidad gay en primera persona

FIRE!! 15ª Muestra Internacional de Cine gay y lesbiano

Por Manu Argüelles

 

FIRE!!


Retrocedamos un poco en el pasado. Armand de Fluvià es una de las personalidades más insignes en lo que respecta al activismo gay FIRE!!en España en la década de los setenta. Fue una de las más importantes cabezas visibles en la reivindicación de derechos. Tal como comenta Alberto Mira, según su punto de vista, contribuyó a que se diese a los homosexuales una voz que les permita hablar en primera persona (en lugar de ser objetos de la mirada científica) y les garantice una presencia en discursos públicos y cotidianos. Es la base de la conciencia homosexual plenamente asumida y ha contribuido de manera más visible al progreso en la situación legal del homosexual[1]. Bajo esa orientación fue uno de los fundadores del Casal Lambda en Barcelona, creado en 1976 como un lugar de encuentro que facilita servicios de asesoramiento, además de disponer de un fondo de información y documentación para profesionales. Asimismo, desempeña una labor de proyección social y de sensibilización hacia los principales organismos públicos, políticos y, por extensión, al resto de la sociedad, mediante la iniciativa de propuestas culturales. Bajo ese contexto, desde hace quince ediciones organiza la Muestra Internacional de Cine Gay y Lésbico, en adelante, FIRE!![2].

Volvemos al presente. 1 de julio de 2010. Horas antes de que dé inicio la inauguración de la Muestra. Me encuentro en un bar pequeño justo enfrente de la sede principal, que este año es cedida por el Instituto Francés de Barcelona. Mientras hago tiempo y repaso el programa de la Muestra, cazo al vuelo una conversación de una mesa que se encuentra delante de mí. En esa mesa hay dos hombres, quizás rodando la cincuentena. Desde allí pueden ver el exterior y se fijan en el ajetreo previo a la preparación de la Muestra. Uno le pregunta al otro qué pasa allí. El otro le comenta que es algo de maricones. No hace falta que continúe reproduciendo la conversación. Es fácil imaginar por qué senderos discurrirán los comentarios. Yo pensé, ya tengo con qué abrir la crónica. Porque a este tipo de comentarios en el 2010, en Barcelona, uno está más que acostumbrado en su vida ordinaria.

Plein sudJoako Ezpeleta, director de la Muestra, comentó en su apertura, que el día que en la televisión se pueda ver a las cinco de la tarde una de las películas ofrecida en FIRE!!, entonces tendrá que dedicarse a otra cosa. Hoy en día, etiquetamos, parcelamos, clasificamos, distinguimos, destacamos. Aquí hay motivo. El cine ofrecido en la Muestra visibiliza y sensibiliza, y sobre todo, habla en esa primera persona que comentaba Eduardo Mira. No estamos en los años setenta y quizás no es tan importante que la ficción se comprometa con la causa y lo que se narre tenga que ver explícitamente con las problemáticas sociales e individuales. Pero es importante, por lo arriba mencionado, que el gay venga representado, tenga presencia fílmica y sobre todo, sea visto desde una óptica no heterosexual.

François Ozon, que bien se merece un dossier que publicaremos en breve, lo confirma en Mi refugio, película que abre la Muestra, desplazando su bello relato de emancipación individual hacia una mujer embarazada que decide aislarse del mundo, tras la muerte de su pareja. Ya no es el protagonista, sino los inesperados hombros en los que resguardarse y la figura que simboliza su futuro. Tampoco tiene importancia, en otra de las mejores películas vistas en la muestra, Plein Sud de Sébastien Lifshitz, director al que se le dedica una mini retrospectiva proyectando tres largometrajes. Junto a Plein Sud pudimos ver un excelente film, Wild side, valiente, atrevida, profunda y desgarradora historia de un transexual y sus dos amores. El amor sincero y auténtico puede ser cosa de tres. Y aunque uno acabe con el corazón ennegrecido, una vez que la aflicción se apodera de ti, la belleza de la historia de amor es tan pura que extrañamente acabas reconfortado. Y por último, Primer verano, la única de las tres que ha podido estrenarse en salas españolas. El amor de verano bajo la intensidad y hondura de los sentimientos plasmados por la penetrante mirada de Lifshitz, un director casi inédito en nuestras pantallas y que merece con toda justicia la retrospectiva que FIRE!! le ofreció.

Volviendo a Plein Sud, su último largometraje, es una introspectiva road-movie acerca de un personaje que arrastra consigo profundos J'ai tuè ma mèretraumas familiares. Su orientación sexual es lo de menos. Como en Ozon, lo que importa es el ojo detrás de la cámara, quien construye el relato y cómo, desde una perspectiva singular, mediatizada por una forma de mirar particular, que guarda más de una concomitancia con la identidad gay.

Tampoco tiene excesiva importancia en J'ai tué ma mère, otro de los films a destacar de FIRE!!,  al que le dedicamos una crítica en extensión. Que Hubert, el personaje principal, entienda no es relevante. Pero la plástica del film, la turbadora e impetuosa estilística de Dolan, es de inequívoca huella gay, por su tendencia al barroquismo, al pop y al collage camp. Salvo el condimento camp, no tienen por qué ser materiales explícitamente homosexuales, pero tal como están procesados, es ineludible pensar en una mirada no heterosexual. Y si jugamos a los estereotipos, recordemos la importancia de la madre en el homosexual. En la película de Dolan, no hay nada más que importe.

Eyes wide openEn lo que respecta al aspecto lesbiano, visiblemente inferior en FIRE!!, tampoco guarda notable valor en la película de Sophie Laloy, Je te mangerais, una historia de amour fou en espiral, entre dos mujeres. Lástima que esta historia de amor fatal se le escapa de las manos a Laloy y acaba siendo involuntariamente humorística. Debemos olvidarnos de lo políticamente incorrecto y, por supuesto, a una lesbiana se le puede reservar el papel de acosadora obsesiva, tal como sucede en Je te mangerais, la cual es incapaz de asumir que el objeto de su amor sea heterosexual. Pero hay que ir con cuidado, ya que podemos perpetuar estereotipos, y Laloy los roza. Por menos, las activistas pusieron el grito en el cielo con Instinto básico.

Algo que, pasando ya a problemáticas sociales más específicas de la comunidad, es más triste en Eyes wide open, de Haim Tabakman. Porque lo que parece un claro alegato de defensa, una historia de amor entre dos hombres, ambientada en un entorno hermético, intolerante y homofóbico como es el de los judíos ortodoxos, imprevisiblemente, se torna reaccionario, ya que el protagonista, marido y padre de familia, acaba únicamente como víctima de las fauces perversas del personaje más declaradamente homosexual. Sin llegar a los términos insultantes de  Eyes wide open en su conclusión final, Patrik, Age  1.5, de Ella Lemhagen, comedia a la que le dedicamos otra de nuestras críticas, tiene el valor de enfrentarse al espinoso tema de la adopción por parejas del mismo sexo. Y lo hace con soltura y con simpatía. Lástima que su cierre sea un tanto conservador.

La conciencia gay, en cambio, está mucho mejor desarrollada en el bellísimo y conmovedor relato romántico de Contracorriente deContracorriente Javier Fuentes-León, la mejor película de FIRE!!, para el que esto escribe, y que tendrá una crítica en extensión en nuestro próximo número, coincidiendo con su estreno en las salas españolas. Oteando internet, en cuanto a reacciones a Contracorriente, leo en diagonal furibundos ataques al film desde perspectivas claramente homofóbicas. Eso es buena señal. Ya pasó lo mismo con Brokeback Mountain, con la que, con un claro interés despreciativo, se la compara. Buen indicador, porque eso significa que Contracorriente tiene la impronta necesaria de agitar conciencias, que seguramente busca el realizador.

Un pescador de una aislada villa en la costa peruana se debate entre el amor a su mujer embarazada y un forastero. Al trasnochado concepto de virilidad masculina se le da la vuelta de forma muy ingeniosa. Ser hombre es ser capaz de reconocer públicamente el afecto que sientes por otro hombre (en el caso de que exista). Y no al contrario. Todo en ella, discurre con calmada serenidad, sin aspavientos y con un desarrollo fluido y verosímil. La contenida emoción del largometraje fluye como la suave brisa marina, llevándonos a un broche final, plenamente emotivo y cautivador. Esta es la voz fílmica necesaria hoy en día.

Primer veranoPorque los urbanitas europeos nos olvidamos de los desarreglos anímicos y psíquicos que pueden darse en aquel que le cuesta asumir su identidad. Verlo hoy en pantalla nos parece algo pretérito, de otros tiempos, todo hay que decirlo, no excesivamente lejanos, pero en todo caso, superados. Hay que descentrarse y no olvidarnos que no se vive la misma coyuntura social en una ciudad que en un pueblo de provincias o en un entorno rural. O sin ir más lejos, en Uruguay. El cuarto de Leo de Enrique Buchichio recupera por la vía del intimismo, la salida del armario, unas de las líneas argumentales más prototípicas del cine de los noventa en lo que a homosexualidad se refiere. Película bien narrada, bien escrita y bien interpretada. Se percibe mucha sinceridad en lo que se cuenta. La desorientación del dulce Leo nos resulta familiar, cercana. Valor indudable de una película pequeña pero con mucho corazón.

Si al cuarto de Leo le falta esa capa de pintura para que su protagonista encuentre su luz, en cambio, en la argentina Plan B de Marco Berger, sin salirnos de la excelente tercera propuesta traída desde Latinoamérica, las cosas, en clave de comedia de equívocos, ya no son de blancos y negros. Sino de grises. Los límites de la sexualidad son difusos y Plan B los explota a placer. Se trata de quitarnos de encima etiquetas. No amamos a hombres o mujeres, sino a personas. La gran virtud es partir de una premisa inverosímil y hacerla creíble y razonable. Para ello, se toma su tiempo, pero nadie le negará a Berger su ingenio simpático, gracias a unos actores que tienen mucha química en pantalla.

Revisadas las películas que pudimos presenciar, podemos comprobar que Francia y Latinoamérica han sido los principales ejes geográficos sobre los que ha gravitado la selección de esta edición. Además, tal como nos comentan sus organizadores, se quiere realizar una celebración gozosa del cuerpo. Y eso está presente en la frondosa carnalidad del cine de Sébastien Lifshitz, especialmente exultante en Wild side, eróticamente en Primer verano y más sutil pero claramente patente en Plein Sud. Ozon tampoco se olvida en este caso del bello cuerpo femenino en estado de gestación, al que le dedica delicados y embelesados planos al vientre de la protagonista.

Pero al margen de júbilos de cuerpos o de localizaciones geográficas, FIRE!! no solo se limita a la exhibición de largometrajes de Wild sideficción, sino que a lo largo de todas las sesiones, nos han ido acompañando cinco cortometrajes promovidos por el Ministerio francés de Salud destinados a concienciar a la adolescencia en contra de la homofobia. Junto a ellos, la oferta se amplía a documentales, mesas redondas y fiestas. Porque al margen de la cuestión gay, FIRE!!, y esto es importante remarcarlo, nos trae películas de calidad indudable, que han pasado por festivales importantes, como J'ai tué ma mère tras su paso exitoso por la Quincena de Realizadores de Cannes en el 2009, Contracorriente, vista y premiada en Sundance en 2010 o San Sebastián,  así como también Mi refugio, premiada en San Sebastián en la edición de 2009. Películas, en definitiva, que han circulado por los principales canales de exhibición prestigiosos. Por lo que, si queremos obviar la temática principal de la producción, es una oportunidad excelente de acercarse a buen cine. Deseamos que no solo el público gay, mayoritario asistente de las proyecciones, poco a poco lo vaya detectando. De entrada, Mi refugio y Contracorriente han tenido acomodo en las salas españolas.

Y como es de bien nacidos ser agradecidos, no quisiera terminar sin agradecer el cariño y el trato que la organización nos dispensó para realizar nuestra cobertura, personificada en la agradable responsable de prensa.

Como epígonos a la crónica, os dejamos a vuestra disposición tres reseñas y tres críticas de las seis películas que hemos decidido destacar, texto que se completará en el número siguiente con la crítica a Contracorriente.

Reseñas:

El cuarto de Leo, Enrique Buchichio, Uruguay, 2009

Plan B, Marco Berger, Argentina, 2009

Plein sud, Sébastien Lifshitz , Francia, 2009


Críticas:

Mi refugio (Le refuge), François Ozon, Francia, 2009

J'ai tué ma mère, Xavier Dolan, Canadá, 2009

Patrik, Age 1.5. Ella Lemhagen, Suecia, 2008

 

Resto de filmografía comentada:

Contracorriente, Javier Fuentes-León, Perú-Colombia, 2009

Eyes wide open (Einaym Pkuhot), Haim Tabakman, Israel, 2009

Je te mangerais, Sophie Laloy, Francia, 2009

Wild side, Sébastien Lifshitz, Francia, 2004

Primer verano (Presque rien), Sébastien Lifshitz, Francia, 2000



[1] Mira, Alberto: De Sodoma a Chueca. Una historia cultural de la homosexualidad en España en el siglo XX. Barcelona-Madrid, Editorial Egales, 2004, pág. 25.

[2] Nombre acuñado por la Muestra desde hace tres ediciones.

 

 

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