El western regresa a casa

Por Joaquín Juan Penalva

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Sin duda, 2011 ha sido un buen año para el western, ese género tan antiguo como el cine que, aunque en las pasadas décadas ha gozado de una mala salud de hierro, parece haber resurgido de sus propias cenizas a principios del siglo XXI. A ello ha contribuido un buen número de producciones cinematográficas, desde luego, pero también, de una forma muy palpable, la realización de algunas series ambientadas en el Lejano Oeste, como Deadwood. Ahora, además, contamos con una nueva iniciativa, tan radical como estupenda, tan genial como llamativa; se trata del Almería Western Film Festival, el primer festival europeo dedicado al género, que, además, ha nacido en un espacio privilegiado, en pleno desierto de Tabernas, en el mismo lugar donde se han rodado algunos de los mejores westerns de la Historia del Cine.

Este foro de encuentro entre espectadores, profesionales y críticos ha nacido de la iniciativa de dos músicos catalanes afincados en Almería, César Méndez y Danny García, quienes han contado con la complicidad imprescindible de un magnífico equipo de colaboradores y con la predisposición de Rafael Molina, gerente de Fort Bravo (también conocido como Texas Hollywood), el plató de cine al aire libre más grande de toda Europa, que incluye una ciudad del Oeste y un poblado mexicano, donde se han rodado, entre otros títulos, La muerte tenía un precio (Per qualche dollaro in più, Sergio Leone, 1965), El bueno, el feo y el malo (Il buono, il brutto, il cattivo, Sergio Leone 1966) o la más reciente 800 balas (Álex de la Iglesia, 2002).

Almeria_Festival_1La propuesta de los organizadores no podía ser más atractiva: quince largometrajes a concurso, proyección de cortometrajes y de algunos títulos clásicos del spaghetti‑western, un foro de discusión sobre el género, exposición de carteles originales, actuaciones musicales, bailarinas de can‑can y un espectáculo del Oeste a cargo de los especialistas. Dos han sido los espacios elegidos para los cuatro días del festival: el Teatro Municipal de Tabernas para las sesiones de mañana y tarde, y, a partir de las siete, todo ocurría en Fort Bravo, un auténtico museo del western.

Aunque el festival comenzó el jueves 8 de septiembre por la tarde, no pudimos llegar hasta el sábado a mediodía, justo a tiempo para las proyecciones vespertinas en el Teatro Municipal de Tabernas. Allí nos encontramos con Juan Pedro López, gerente del colectivo de artistas Ayahuasca, que había participado en las sesiones nocturnas con su música y con la proyección de algunos de sus vídeos musicales, como el de la canción "Lágrimas en la tormenta". Su amistad fue, sin duda, uno de los mejores regalos de ese fin de semana. Ya por la tarde, nos esperaba una doble sesión: en primer lugar, The Mountie (S. Wyeth Clarkson, 2011), una película para la televisión canadiense que presentó el propio director y que se puede entender como un auténtico homenaje a la Policía Montada del Canadá. La cinta, protagonizada por Andrew W. Walker y Jessica Paré, está ambientada en el territorio del Yukón en 1899 y es un reflejo fiel de una naturaleza hostil y salvaje. A continuación, se proyectó Gran duelo al amanecer (Il grande duello, Giancarlo Santi, 1972), un spaghetti‑western protagonizado por Lee Van Cleef.

Después, nos trasladamos hasta Fort Bravo y vimos un atardecer digno de una película de vaqueros. Allí, presenciamos el show de los especialistas en la calle principal. Luego, en el Saloon, se celebró el forum sobre western, que contó con la intervención de Saturno Cerra, Cándida López -viuda de Aldo Sambrell-, Eugenio Martín, Rafael Romero Marchent, Carlos Aguilar, Craig Hill, Teresa Gimpera y Frank Braña. Tras la intervención de todos los participantes, irrumpieron nuevamente los especialistas con una pelea de bar que se emitió en directo por la televisión nacional.

Almeria_Festival_2Ya había caído la noche sobre Fort Bravo y en la plaza del poblado mexicano se había instalado una pantalla gigante. En primer lugar, vimos el cortometraje español Only Guilt Pulls More Triggers, de Pablo Aragüés, una revisión de la historia bíblica de Caín y Abel en clave de western. A continuación, Rene Perez y Camille Montgomery presentaron la entretenida The Dead and the Damned (Rene Perez, 2011), una cinta direct to DVD que mezcla, de una forma muy desenfadada, a vaqueros y zombis, con buenas dosis de humor y algo de erotismo. Cerró la velada The Gundown (Dustin Rikert, 2011), una película para la televisión con aire clásico y con un buen reparto, encabezado por Peter Coyote, William Shockley, Andrew W. Walker y Veronica Diaz, esta última presente en el festival. Es la historia de un antiguo forajido (Shockley), reconvertido en hombre de negocios, que quiere controlar el pueblo de Dead River y no duda en eliminar a la competencia (Coyote), pero un misterioso forastero (Walker) se interpone en su camino. Al mismo tiempo que las películas se proyectaban al aire libre, en el interior del Saloon, el pianista Dave Bourne (de la serie Deadwood) y las bailarinas de can‑can deleitaban a los noctívagos.

Aunque la noche se convirtió en velada, había cierta expectación para la mañana del domingo por la presencia en el festival de Carlos Gallardo, el inolvidable protagonista de El mariachi (Robert Rodríguez, 1992), que acudió a la proyección del cortometraje The Price (Zeke Pinheiro, James St. Vincent, 2011). The Price, protagonizado por Gallardo y St. Vincent, es un western postmoderno ambientado en una Nueva York distópica. Scape (Taegen Carter, 2010), el siguiente largometraje de la sección oficial, que fue presentado por su director, es una producción modesta pero interesante, cuya acción se desarrolla íntegramente en un bosque que hace las veces de manicomio. Nadie puede escapar de allí, ni siquiera Morrowbie Jukes (Ben Furmaniak), que ha entrado en el bosque accidentalmente, pues hay un guardia, a quien los locos llaman el Coronel, que mata a todo aquel que lo intenta. En realidad, el guion de Scape parte de una historia de Rudyard Kipling.

The_Warriors_Way_cartelLa mañana concluyó con una doble sorpresa, un avance de cuarenta minutos del largometraje Shangdown: The Way of the Spur, todavía pendiente de estreno. Escrita, dirigida y protagonizada por Christian Bachini, presente en el festival, es una película de artes marciales y diálogos muy divertidos, pero, en ella, Bachini encarna a Guerino, un personaje de nuestros días que parece sacado de una película del Oeste. Ahora bien, la auténtica sorpresa la dio Sngmoo Lee con su opera prima, The Warrior's Way, una cinta de 2010 que no llegó a las salas españolas, pero que cuenta en su reparto con Kate Bosworth, Geoffrey Rush y Danny Huston. Lee mezcla las artes marciales con el western y el mundo del circo, y el resultado es un pastiche magnífico, con una estética de cómic muy cuidada que recuerda a 300 (Zack Snyder, 2006). Al terminar la proyección, los espectadores se acercaron a dar la enhorabuena al director, por eso no es de extrañar que The Warrior's Way se haya llevado el Premio del Público del Almería Western Film Festival.

Todavía pudimos ver una película más, la primera de la tarde, antes de regresar a casa. Se trata de Redemption (Joseph P. Stachura, 2010), un drama hecho con muy poco dinero -50.000 dólares, según afirmaron el director y Marco Neves en la presentación- que explora las secuelas de la Guerra de Secesión en una familia sureña que abandona su hogar y decide emprender una nueva vida en California. Al cabo, la película plantea una reflexión sobre la propia condición humana y sobre el sinsentido de la violencia. La mayor parte del metraje se desarrolla en espacios naturales y lo que plantea es una fábula moral.

Blackthorn_cartelSeis fueron los largometrajes a concurso que pudimos ver durante el festival. Ahora bien, de los nueve restantes, algunos ya se habían estrenado en las salas españolas, como Valor de ley (True Grit, Joel y Ethan Coen, 2010), Blackthorn (Mateo Gil, 2011) y la cinta de animación Rango (Gore Verbinski, 2011), tres magníficos westerns ya reseñados en este medio. En días posteriores, he podido ver Goodnight for Justice (Jason Priestley, 2011), que es el origen de una serie de televisión protagonizada por el no menos televisivo Luke Perry, y Snowblind (Kilian Manning, 2010), un western postapocalíptico ambientado en un mundo helado, pero me he quedado con las ganas de ver A Cold Day in Hell (Christopher Forbes, 2011), protagonizada por Michael Madsen, Dead West (Douglas Myers, 2010), The Scarlet Worm (Michael Fredianelli, 2011) y Aballay, el hombre sin miedo (Fernando Spiner, 2010).   

Al final, el jurado compuesto por Fabio Testi, Al Matthews, Eugenio Martín y Carlos Aguilar decidió conceder el Premio Especial del Jurado al Mejor Largometraje a Aballay, el hombre sin miedo. El festival concluyó con una emotiva ceremonia en la que las cenizas del gran Aldo Sambrell fueron esparcidas en la arena de Fort Bravo. Por lo demás, es una lástima que todo el despliegue de medios no se haya visto recompensado con una mayor asistencia de público, pero el Almería Western Film Festival es una iniciativa que no se debería perder. Como dijo Frank Braña en el foro sobre el spaghetti‑western, Almería es conocida en el mundo gracias a las películas que se rodaron allí. El western ha vuelto a casa, y confiamos en que se quede, o que, al menos, nos visite una vez al año. Recuerden que, hace muchas lunas, existió el Oeste, aunque haya que ir a buscarlo al sur de España.

Palmarés:

Premio Especial del Jurado al Mejor Largometraje: Aballay, el hombre sin miedo
Premio del Público: The Warrior's Way


Almería Western Film Festival 2011 por cine365

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