Érase una vez en Sicilia

Baarìa

Giuseppe Tornatore, Italia-Francia, 2009

Por Joaquín Juan Penalva

Baarìa no sólo es el nombre que recibe, en siciliano, la localidad de Bagheria, una ciudad situada en la provincia de Palermo, sino que también es el Baarìa, carteltítulo de la última película escrita y dirigida por Giuseppe Tornatore, oriundo de aquel lugar. Tornatore, por tanto, ha filmado una cinta sobre el pueblo que le vio crecer y en el que vivió hasta los veintiocho años. Anteriormente, ya había ofrecido una visión más lírica y fantástica de aquel escenario de su infancia en el Giancaldo de Cinema Paradiso (Nuovo Cinema Paradiso, 1988), el film que lo encumbró internacionalmente.

Aunque Tornatore ha escrito y dirigido nueve largometrajes de ficción, tres son las películas que lo han convertido en un director imprescindible, la ya mencionada Cinema Paradiso, un tierno homenaje al cine, y las más recientes La leyenda del pianista en el océano (La legenda del pianista sull'oceano, 1998), basada en una magnífica novela corta de Alessandro Baricco, y Malena (Malèna, 2000), en la que recrea un mundo muy similar al que refleja en Baarìa, la Sicilia de los años cuarenta.

Baarìa es una película que encaja perfectamente dentro de la filmografía de Tornatore, si bien, en esta ocasión, ha contado con muchos más medios de los habituales, ya que ha sido necesario reconstruir Bagheria en Túnez, lo que ha supuesto un gran esfuerzo técnico y económico. No obstante, cuando ha sido posible, el realizador ha optado por filmar en su ciudad natal, pues, al cabo, este film es un sincero homenaje a la vida de aquel escenario durante casi un siglo de existencia. De todas maneras, a la hora de buscar parecidos razonables, hay quien ha apuntado directamente a títulos indispensables de la historia del cine italiano, como Amarcord (Federico Fellini, 1973) o Novecento (Bernardo Bertolucci, 1976), y, aunque hay ciertas similitudes, la distancia entre esas obras maestras y Baarìa es enorme. Más se parece, en cambio, a La mejor juventud (La meglio gioventù, 2003), una suerte de versión italiana de Cuéntame cómo pasó (2001-2011) dirigida por Marco Tullio Giordana.

Baarìa, la películaTres son los elementos fundamentales sobre los que se construye Baarìa: los recuerdos del director, la línea temporal y el espacio donde ocurre todo. Aunque en determinados momentos la película se remonta hasta 1910 y en otros se adelanta hasta el año 2000, todos los acontecimientos se van organizando en torno a la vida de Peppino (Francesco Scianna) y Mannina (Margareth Madè), desde que son niños hasta que se casan y tienen hijos ya adolescentes, lo que supone un lapso de unos cincuenta años, entre 1930 y 1980, aproximadamente.

El fascismo, la guerra, la Mafia, el nacimiento del Partido Comunista y otros acontecimientos se dan cita en la película y van a tener consecuencias sobre la vida de los personajes. Como en los grandes poemas homéricos y en la Eneida, la acción comienza in medias res, en torno a los años sesenta, cuando Pietro (Giuseppe Garufì), el hijo de Peppino y Mannina, emprende una carrera a través de las calles de Bagheria en busca de un paquete de tabaco. En ese momento se produce un salto temporal y nos encontramos con su padre, que ha regresado a la infancia; lo vemos crecer, afiliarse al PC, tener hijos y envejecer.

Fotograma de BaarìaComo en todas las películas de Tornatore, el cine ocupa un lugar de privilegio. Así, acompañamos a Ciccio (Gaetano Aronica), el padre de Peppino, a la proyección de Cabiria (Giovanni Pastrone, 1914), pero también contemplamos a Pietro la primera vez que su padre lo lleva al cine a ver Panorama desde el puente (A View from the Bridge, Sidney Lumet, 1962), o vemos cómo le gusta coleccionar fotogramas de sus películas favoritas (Jasón y los argonautas, El Evangelio según San Mateo, El bueno, el feo y el malo, ¿Quién teme a Virginia Woolf?, entre otras). Es más, Pietro participa brevemente en el rodaje de la película El poder de la mafia (Mafioso, Alberto Lattuada, 1962), que se rodó en Villa Palagonia, un buen ejemplo del barroco siciliano y uno de los atractivos turísticos de Bagheria por sus esculturas extravagantes y monstruosas.

Todo el film es un fresco de la historia reciente de Bagheria, o, lo que es lo mismo, de Sicilia, y, por extensión, de Italia, ya que esa es la forma en que Tornatore habla del mundo: describiendo su propio pueblo. Los actores que encarnan los papeles protagonistas, Francesco Scianna y Margareth Madè, son prácticamente desconocidos, pero están acompañados de una galería de secundarios de lujo: Raoul Bova, Giorgio Faletti, Leo Gullotta, Nicole Grimaudo, Gabriele Lavia, Ángela Molina, Enrico Lo Verso... El resultado es un gran reparto coral, que, sin embargo, desplaza demasiado la atención del espectador hacia los personajes secundarios.

Baarìa, críticaEl gran mérito de Baarìa está en la reconstrucción de una época y unas vidas que son contempladas desde una perspectiva melancólica y amable, la de la infancia, ya que, como decía Richter, "la infancia es el único Paraíso del que nunca podremos ser expulsados". Ese sentimiento encaja muy bien con la partitura de Ennio Morricone, que ha compuesto una banda sonora inolvidable, de las mejores de su trayectoria, lo que equivale a decir de las mejores del cine.

Baarìa es una película repleta de historias, pero que carece de una historia central con suficiente fuerza, de ahí que resulte un tanto fragmentaria. Con todo, Tornatore logra en este largometraje uno de sus finales más hermosos, más líricos, cuando consigue que, gracias al cine, el padre y el hijo, de nuevo niños, crucen sus vidas en una de las calles de Bagheria. Al final, volvemos con Pietro niño, que regresa de comprar el paquete de tabaco, y, aunque ha pasado medio siglo, parece que el tiempo se ha detenido y ha visto pasar la vida de toda una familia.

No es, desde luego, la mejor película del director, y queda muy lejos de la nostalgia de Cinema Paradiso o del lirismo de La leyenda del pianista en el océano. Ahora bien, Baarìa es, sin duda, la película más personal de su autor, la más autobiográfica, una auténtica reconciliación con su pasado y con su tierra, repleta de memoria y de recuerdos, llena de vida... y de cine. No es poco.

 


Premios y festivales:

Nominada al Globo de Oro como Mejor Película de habla no inglesa y Nominada al León de Oro en el Festival de Venecia.

Ficha técnica

Baarìa, Italia-Francia, 2009

Dirección: Giuseppe Tornatore
Producción (productores): Tarak Ben Ammar y Mario Cotone
Guión: Giuseppe Tornatore
Fotografía: Enrico Lucidi
Montaje: Massimo Quaglia
Música: Ennio Morricone
Interpretación: Francesco Scianna, Margareth Madè, Raoul Bova, Giorgio Faletti, Leo Gullotta, Nicole Grimaudo, Gabriele Lavia, Ángela Molina, Enrico Lo Verso, Nino Frassica, Aldo Baglio, Salvatore Ficarra, Valentino Picone, Giovanni Gambino, Davide Viviani, Giuseppe Garufì, Gaetano Sciortino


Trailer:

 

 

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