Sound is God

Living in the Material World: George Harrison

Martin Scorsese. EUA, 2011

Por Débora García Sánchez-Marín

Creo que la gente que realmente puede entregarle su vida a la música le está diciendo al mundo: "Puedes tener mi amor. Puedes tener mi sonrisa. Olvida las malas partes, no las necesitas. Sólo toma la música, lo grandioso, porque eso es lo mejor". Y esa es la parte que yo doy.
George Harrison 

Living in the Material World cartelIt's been a long cold lonely winter desde que, tras la muerte de George Harrison en el 2001, se planteara la posibilidad de un documental sobre su vida. En noviembre van a cumplirse los diez años del fallecimiento y, para un fan de los Beatles, que alguien como Martin Scorsese decida filmar un documental sobre George Harrison, es un acontecimiento, sobre todo al pensar en trabajos anteriores como No Direction Home: Bob Dylan (2005) o Shine a Light (2008). Alguien que haya escuchado, vivido y amado a los Beatles se dará cuenta de que el material fílmico, imágenes de archivo o fotografías, no es presentado como algo novedoso, casi todo se puede encontrar en The Beatles Anthology (1995). Sin embargo, y gracias al trabajo de documentación y montaje que han llevado a cabo Martin Scorsese y David Tedeschi, se rescata la figura de un músico que llegó a ser sobresaliente, y que es fundamental por su aporte a la historia de los Beatles, y por extensión a la Música.

Living in the Material World fotograma El documental, dividido en dos partes, va desgranando lentamente la personalidad de un hombre polifacético que no sólo destacó como miembro de la conocida banda de Liverpool. Su punto de inflexión llegaría cuando, tras acabar la gira americana de The Beatles en 1965, George Harrison fue introducido por David Crosby (The Byrds) en la música india, a través de los sonidos y la obra de Ravi Shankar. Esta influencia cambiaría para siempre la historia de George y de la música.

Hay una intención que vertebra toda la película, y que orbita cada entrevista, el deseo de todos los entrevistados y del propio director de mostrar cómo la infatigable búsqueda de lo espiritual fue el contrapunto de George a una vida de fama y éxito, que se empeñaba en colocarle a la sombra de los egos de John Lennon y Paul McCartney. George Martin, y también Klaus Voorman, declaran en el documental que mientras Paul y John competían por ver quién componía la mejor canción, George simplemente experimentaba y crecía.

Living in the Material World fotogramaPattie Boyd en su primera intervención ya hace hincapié en cómo George, más que ninguna otra cosa, quería ser espiritual, pero no podía porque tenía que lidiar con una vida que lo abocaba a todo lo contrario. La primera mujer de Harrison recalca cómo George fue capaz de encontrar una salida creativa, sobre todo tras conocer al Maharishi Mahesh Yogui durante su estancia en la India. La relación con Mukunda Goswani le acercó a la espiritualidad oriental y, en especial, al Hare Krishna, del cual acabaría adoptando el canto Mantra como método para meditar. Esta búsqueda de lo espiritual expandió el mundo de Harrison y le hizo explorar instrumentos y sonidos que ningún beatle y por supuesto ningún músico occidental había transitado antes. George mató a "papá" John y a "mamá" Paul y se posicionó con sus creaciones a la vanguardia; sólo hay que pensar en el sitar de Norwegian Wood (This Bird Has Flown), o en la totalmente mística Within Without You, que George Harrison escribió en casa de Klaus Voorman, para darse cuenta.

Living in the Material World fotograma Hoy no nos sorprende que los grupos utilicen instrumentos y ritmos de otras culturas en sus composiciones, o que tras una catástrofe de cualquier tipo los artistas promuevan conciertos benéficos. Pero cuando en 1971 George Harrison, junto con Ravi Shankar, promueve la organización del concierto en favor de Bangladesh fue todo un hito, que contó con la participación de figuras de la talla de Bob Dylan, Billy Preston, Eric Clapton, Tom Petty o Ringo Starr.

En solitario George floreció y dio al mundo obras tan imprescindibles como All Thing Must Pass, Living in the Material World o Cloud Nine (incomprensiblemente ausente durante la película); como guitarrista llegó a tener el slide más emotivo e inconfundible; como compositor, las letras y el sonido de sus canciones tienen esa facilidad para conmoverte. Para resaltar su figura como productor, el documental nos ofrece el testimonio y las entrevistas a Eric Idle o Terry Gilliam de los Monty Python, donde relatan la importancia que tuvo la productora cinematográfica, HandMadeFilms, que George creó expresamente para financiar la película de La Vida de Brian (Monty Python's The Life of Brian, 1979).

Living in the Material World fotograma Creo sin duda que, si existe el alma o el espíritu, George cantaba desde el suyo para conectar con nosotros en ese nivel tan íntimo y tan especial. Ravi Shankar, la persona que en palabras de George más le había impresionado conocer, llegó a afirmar: "Sound is God", y yo he llegado a sentir que esto era cierto escuchando a George Harrison. 

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