Pero... ¿dónde está Furia de Titanes?

Furia de titanes

Clash of the titans, Louis Leterrier, EUA, 2010

Por Arantxa Acosta

Furia de titanes, críticaSi Furia de Titanes, la nueva película de Louis Terrier (famoso por haber dirigido films de acción como Transporter 2 -2005- o El increíble Hulk -2008) se tratase de un film basado en la mitología griega que, aprovechando las nuevas tecnologías -incluyendo el cada vez más famoso 3D-, hubiese creado una historia original llena de acción y lucha entre dioses, semidioses,  hombres y monstruos, donde el héroe siempre resulta vencedor tras superar toda clase de aventuras, podríamos decir que ha salido victorioso: nos encontraríamos ante un perfecto producto de muy alta calidad que entusiasmará tanto a amantes de palomitas como a los de historias legendarias y superhéroes. Por supuesto, y como ya se ha anunciado, será, como mínimo, una trilogía. Pero, ¡ah! el problema que nos hemos encontrado es que se ha calificado de "remake" de la Furia de Titanes de Desmond Davis (1981), la película que, sin tener un guión brillante, e incluso siendo ya en su momento bastante obsoleta (quién quería ver "muñecotes" moviéndose con la técnica del stop-motion una vez que George Lucas ya había dado a luz a su Estrella de la Muerte y espadas láser), es considerada como un clásico film de aventuras. Y claro, las comparaciones nunca fueron buenas...

Y es que los films de Ray Harryhausen, el maestro del stop-motion, ayudaron a que muchos pudiésemos ver cómo criaturas increíbles y monstruos horripilantes cobraban vida en la gran pantalla. Sí, es cierto, ni el guión ni la puesta en escena eran destacables, pero todo se veía compensado por esos efectos que ayudaban a adentrarse en la historia, en este caso, en la de Perseo, semidios hijo de Zeus.

Pero llega Louis Terrier y, por un lado, mejora (cómo no) esos efectos. Además, no se centra exclusivamente en reproducir a los monstruos exclusivamente utilizando imágenes generadas por ordenador, sino que recurre también al maquillaje tradicional para otros personajes, como el de Calibos o las tres brujas. Eso está muy bien pero, por el otro... ¿qué le ha hecho a la historia?

Nada en Furia de Titanes 2010 tiene que ver casi ni remotamente con la historia original de Perseo: si entonces giraba en torno a hacer lo imposible para poder estar con su amada Andrómeda, desde acertar astutamente los acertijos de Calibos, antiguo pretendiente de ésta (hasta que Zeus, como castigo a sus acciones le convierte en un demonio), o salvándola del Kraken, tras vencer a la temible Medusa que convierte a los hombres en piedra si la miran, ahora, resulta que se enamora de Io (¿Io?, ¿quién es Io?), o que Calibos resulta ser el rey Acrisio, marido de su madre... en fin, ¡si hasta Pegaso es negro!

Furia de titanesBásicamente y por resumir: respecto al film original se pierde la magia de la historia, lo que convierte a la mitología y a sus dioses en pura leyenda. Todo el encanto, vamos. Si bien en la versión de 1981 los personajes centrales eran estos dioses (fantástico Laurence Oliver en el papel de Zeus o Maggie Smith en el papel de Thetis, que en la nueva versión ni aparece, sustituido completamente por Hades -Ralph Fiennes- también nuevo en este "remake"), en la nueva, lo son los hombres y su lucha contra ellos. Y se pierde toda la gracia... porque aunque la presentación de todos los personajes es muy precipitada al inicio del film, es totalmente coherente con la participación y relevancia posterior que cada uno de ellos va a tener dentro de la vida de Perseo (porque, a diferencia del film actual, Perseo no reniega en ningún momento de su condición de semidios y acepta con orgullo los regalos de los dioses del Olimpo: la espada forjada con un metal no conocido en la Tierra, el escudo que se le avisa le protegerá la vida, el casco que le hace invisible...). Además, se pierde también esa convicción de que los dioses (oportunamente ataviados con túnicas blancas y no con brillantes escudos plateados) gobiernan el destino de los humanos, y que tan bien representado estaba con las figuras de barro -cada figura es uno de nosotros- y en cómo pueden modificar sus vidas, poniendo esas figuras en el centro del circo romano... También se pierden algunos de los monstruos creados por Harryhausen, como el águila que transporta entre sus garras la jaula en la que cada noche el alma de Andrómeda viaja al refugio del desfigurado Calibos (pero claro, ahora no podría aparecer, porque no pasa nada de eso...).

Furia de titanesEl único guiño que encontramos respecto al guión sobre su predecesora es la aparición del búho metálico, relegado ahora a ser un juguete perdido en un baúl y que, cuando Perseo lo encuentra y pregunta qué es, simplemente se le responde "tú déjalo ahí". Sinceramente, la impresión que da es que el director nos está diciendo: "mira, de la película anterior no puedo ni aprovechar al búho". Y, otra vez, es una pena ese total y absoluto giro argumental, que convierte a la nueva Furia de Titanes en un producto de pura acción, cosa que no está mal (repito: si no se compara con la anterior, es un buen film de acción), pero entonces que, como mínimo, no mantengan ni tan siquiera el título original.

Según he comentado, los efectos especiales son lo más destacable del film, junto a algunas escenas de acción (la secuencia de la batalla con Medusa es de lo mejor del film). En cuanto a las interpretaciones, la verdad es que no destaca ninguna. Sam Worthington convence, en línea con los personajes que últimamente le vemos interpretar y en los que parece se va a acabar especializando (saltó a la fama internacional en su papel de Terminator con el que le vimos comerse en pantalla a Christian Bale - Terminator Salvation, McG, 2009; le vimos como Jake Sully, héroe de Avatar -James Cameron, 2009), cosa que no puede decirse de un Liam Neeson que parece también ha encontrado su nicho interpretando a grandes maestros (desde Qui-Gon Jinn en La guerra de las galaxias hasta Ras'al Gul en Batman Begins, y ahora Zeus... la buena noticia es que ya no quedan papeles más superiores, ¿verdad?) ni de Ralph Fiennes, al que últimamente también le está gustando hacer del malo malísimo, y que aquí nos hace pensar que se ha preparado como si fuese otra vez el Lord Voldemort de Harry Potter. Es una pena ver desaprovechado el talento de estos dos grandes que no veíamos juntos desde La lista de Schindler (Steven Spielberg, 1993).

Finalmente, y como recomendación: si se quiere ver un film verdaderamente épico, una historia mágica fuera de todo lo que se entiende un hombre puede llegar a hacer, al estilo Excalibur (John Boorman, 1981 -también tiene un papel Liam Neeson, por cierto) o incluso Legend (Ridley Scott, 1985), por favor, ved la original. Después, con calma y palomitas, puede verse la trepidante acción de esta nueva Furia de Titanes (que está a la altura de lo que busca) y, lo más seguro, de sus secuelas. Eso sí, todos esperamos que la segunda y tercera parte den una continuación digna al clásico, ya que la original no ha podido estar a la altura, como mínimo, en cuanto a argumento se refiere.

Ficha técnica:

Furia de Titanes (Clash of the Titans), EEUU/Reino Unido, 2010

Dirección: Louis Leterrier
Producción: Basil Iwanyk, Kevin de la Noy
Guión: Travis Beacham, Phil Hay, Matt Manfredi
Fotografía: Peter Menzies, Jr.
Música: Ramin Djawadi
Montaje: David Freeman, Vincent Tabaillon
Interpretación: Sam Worthington, Gemma Arterton, Mads Mikkelsen, Ralph Fiennes, Liam Neeson

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