Una mirada amable ante la migración

Norteado

Rigoberto Perézcano, México, 2009

Por Cristina Bringas

Norteado, la películaEl tema de la migración es mundial y alude tanto a las grandes urbes como a las pequeñas poblaciones. El particular caso de México y los Estados Unidos lleva ya varios años sobre la mesa. Este fenómeno social no es únicamente un motivo recurrente en los noticieros o los periódicos, ni un punto de la agenda nacional para ambos países, es también una historia que se ha retratado en una infinidad de películas. Al ser un acontecimiento que está sucediendo de manera constante, creciente y poco controlada, y gracias a que posee un impacto social transcendental y tangible, los cineastas se han dedicado a revisarlo y plasmarlo en la pantalla grande en múltiples formatos bajo diversas circunstancias. De todas las que han llegado a las salas, la reciente obra de Rigoberto Pérezcano goza de una simpática tesitura y de una historia -irónicamente- sin fronteras.

Esta película no es sólo sobre migración: no habla de una solución al problema, y mucho menos de las graves consecuencias que dar un paso tan grande como cruzar la frontera significa. Lejos de eso, la película versa sobre un hombre y sus propias circunstancias. Muestra sus sueños y sus aflicciones, pero sobre todo, deja ver lo que sucede cuando un ser humano pierde el rumbo y no sabe ni dónde está parado.

Andrés García ha viajado desde Oaxaca hasta Tijuana con el sueño de llegar a Estados Unidos para poder tener un empleo, ganar más dinero y mantener a su familia. Lamentablemente, la suerte no está de su lado y termina varado por meses en la ciudad fronteriza, donde comienza a vivir una ola de nuevas experiencias que lo hacen perder de vista su objetivo inicial. El título de la película se convierte en un juego de palabras sutil y sarcástico sobre la ubicación geográfica y la sensación de saber en "dónde estamos".

Con tintes de comedia, Norteado muestra a un hombre honesto, con objetivos claros, que pierde el rumbo frente a las oportunidades, los deseos, la novedad y la dicha hallada en cualquier lugar y forma. Mientras tanto, Pérezcano nos invita a mirar la migración desde una forma más simple y a la vez más cruda: pese a toda la belleza de una vida digna y sencilla, el poder del dinero, las circunstancias sociales y las responsabilidades pesarán más en la balanza. Andrés debe ir a Estados Unidos, aunque tenga que comenzar una vida nueva lejos de todo y de todos.

Norteado, críticaNorteado tiene momentos de risa inevitables y una comicidad tenue y funcional para pasar un rato agradable, pero al mismo tiempo reflexionar sobre la realidad que envuelve a México y a las personas que deben recurrir a cruzar la frontera arriesgando su vida, sólo por la oportunidad de tener algo mejor.

Muchas veces, mirar el mismo problema desde el prisma de la ironía y la comedia permite tener una digestión menos agresiva del mismo. Esto le da al espectador la oportunidad de cambiar el ángulo de percepción. Esta película tiene esa particularidad: ¿Hasta dónde puede llegar un mexicano para cruzar la frontera? ¿Qué lo conduce a esa situación? ¿Qué lo puede hacer desistir?

El camino para cualquier migrante mexicano es peligroso, incierto y -en ocasiones- mortal. El camino para un director de cine mexicano también es incierto y riesgoso. Pérezcano ha logrado llegar al "otro lado", logrando exhibición en salas comerciales en México con una buena aceptación por parte del público. Con ello demuestra que en el país se hace cine de calidad y contenido, sin tener que caer en el fatalismo y la crudeza.

Aunado a esto, la película goza de un reparto fresco y amable: con tan sólo cuatro personajes, se crea una intimidad con ellos y se les conoce lentamente, hasta hacerlos parte de esta sencilla historia. Aunque pudiera parecer que por momentos se vuelven estereotípicos, tienen personalidades muy definidas y sus vidas van cambiando conforme avanza la narración. Son humanos móviles y vivos, que se transforman con el paso del tiempo.

Norteado, películaPor otro lado, Norteado tiene una fotografía sincera y sin mayor adorno, que permite ver la transparencia de los personajes y la honestidad ante la incertidumbre que en algún momento viven todos. No obstante, siempre deja ver el bochorno de la región, la suciedad de la ciudad y el agobio del desierto que separa a Andrés de su destino final.

En estos momentos, en donde la realidad resulta casi insoportable, esta película abre una ventana a la esperanza de un futuro mejor, en todos los sentidos. Quizá Andrés no encontrará la felicidad anhelada o el dinero "fácil" que sueña, pero lo que ha encontrado en él es aún más importante: valor, fuerza, pero sobre todo, un camino a seguir. Andrés ya no está Norteado.

 

Ficha técnica:

Norteado, México, 2009

Dirección: Rigoberto Pérezcano
Producción: Edgar San Juan
Guión: Edgar San Juan, Rigoberto Pérezcano
Fotografía: Alejandro Cantú
Montaje: Miguel Schverdfinger
Interpretación: Harold Torres, Alicia Laguna, Sonia Couoh, Luis Cárdenas

 

 

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