Reglamento para amores y desengaños

Secretos de matrimonio

(Det Enda Rationella). Jörgen Bergmark, Suecia, 2009

Por Pablo Castriota

Cargando con un apellido de evidentes resonancias cinematográficas a cuestas, lo que asienta un intimidante precedente para Secretos de matrimoniocualquier cineasta sueco que pretenda aproximarse con su cámara hacia las relaciones humanas, y en vista de los resultados obtenidos, habría que empezar diciendo que el realizador Jorgen Bergmark supo sobrellevar toda esta cuestión con bastante soltura, ligereza y calidez, ofreciendo como resultado un relato agridulce caracterizado por la sobriedad formal y la simpleza narrativa, muy alejado de la influyente sombra del enorme elefante escandinavo que marcó a fuego el siglo XX con su mirada implacable sobre la condición humana y los conflictos de pareja. Sería válido mencionar también que este debut en el largometraje tampoco se encuentra exento de una mirada compleja, comprometida y profunda por parte de su realizador.

La acción transcurre en un pequeño pueblo marítimo del norte de Suecia e involucra a cuatro personajes que acaban de pasar los 50 años de edad. Erland y Sven-Erik son amigos y trabajan como operarios de máquinas en una papelera que pareciera representar la principal fuente de trabajo del lugar, fábrica que convive siempre en el mismo plano con el lago en cada una de sus reiteradas apariciones en pantalla. Ambos están casados y no parecen tener muchos sobresaltos en sus apacibles vidas -apariencia pura, como luego se verá. Sus momentos libres oscilan entre ocasionales carreras de karting, paseos en bote y chapuzones en las frías aguas nórdicas del lago. Erland y su mujer, May, coordinan un pequeño grupo de asesoramiento de parejas en crisis en una parroquia del pueblo. En esta especie de taller, Erland insiste en una idea de definición particular sobre el amor, donde considera a este último como un músculo, observación considerada algo fría por parte de una asistente. En otro tramo posterior del film tendrá un frustrado intento ante su mujer para definir el estado de enamoramiento. Erland es una persona para quien la razón impera por sobre los sentimientos y que necesita recurrir constantemente a las palabras a la hora de querer convencer a otros -y a sí mismo- sobre lo que siente.

Secretos de matrimonioErland conoce a Karin, la esposa de Sven, durante el cumpleaños de su amigo, y entre ambos no tardará en surgir una muy intensa atracción que se consumará casi inmediatamente a espaldas de sus respectivas parejas. Incapaz de lidiar con una situación que no le permita racionalizar sobre sus emociones, Erland propondrá a Karin que le cuenten la verdad a sus cónyuges para intentar encontrar una solución al problema, y para lograrlo tomará una decisión determinante para los cuatro involucrados, la "solución racional" a la que alude el título original de la película y sobre la que se podría decir que es una ligera variante de la práctica swinger llevada bajo techo y estructurada por unas ridículas reglas impartidas por Erland.

Bergmark sabe acercarse a sus personajes con pudor, haciendo uso de un bienvenido tono menor que contrarresta la gravedad de la situación, dando pie a unas cuantas escenas verdaderamente cómicas y absurdas. En ese sentido puede resultar ejemplar la escena donde May, una vez puesta en marcha la convivencia grupal, interroga a Karin sobre su vida personal, dando a esta última la oportunidad de explayarse sobre sus gustos musicales y literarios.

El director se vale de elementos mínimos para representar los impulsos de sus personajes, como puede advertirse en la lograda escenaSecretos de matrimonio resuelta en un solo plano y en donde se gesta el origen del inesperado acercamiento entre Erland y May, cuando en medio del cumpleaños de Sven ambos se ocultan detrás de la taberna para no ser descubiertos por el marido, aun cuando solo mantenían una irrelevante conversación y la atracción aún no se había generado. La película se abstiene también de efectuar lecturas conformistas, moralizantes o de defensa ciega del matrimonio como institución a salvaguardar a cualquier precio, sin hacer ninguna apología a la hipocresía social o a la mentira como sostén de la familia y de las relaciones sociales. Si bien ciertos giros del final parecen anticipar lo que hubiera sido un predecible desenlace trágico, en su lugar el relato decide tomar otros rumbos, tal como lo evidencian los últimos planos de la película, que pone sus imágenes finales al servicio expresivo de los damnificados esposos engañados, ampliando una mirada más generosa de parte del realizador para con sus personajes.

Secretos de matrimonioPelícula de una austeridad estilística ostensible, de una baja gama cromática con un ligero (y escandinavo) predominio de los azules y amarillos, discreta en el uso de la música, aunque no tanto en el uso de los primeros planos (de los cuales su realizador abusa un poco en algunos tramos, sobre todo para remarcar el deterioro psicológico de los personajes), tal vez algo reiterativa en algunas ilustraciones visuales (como la de los repetidos inserts de la guillotina cortando el papel de la fábrica), es de celebrar, sin embargo, el modo en el que Bergmark se aproxima hacia los conflictos de sus personajes, a quienes pareciera observar a través de un vidrio transparente en sus mejores momentos, tal como sucede con aquel coito furtivo consumado en el interior del auto en la playa de estacionamiento de un supermercado, materializando la primera infidelidad cometida por Erland y Karin. También contribuye positivamente la muy sólida labor de los actores en general, con la magnética presencia de quien fuera en un par de oportunidades una de las valkirias cinematográficas de Ingmar Bergman, Pernilla August, dueña de una extraña sensualidad cargada de kilos y de años.

Mas allá de su aspecto de película menor, resulta destacable para quien esto escribe que desde sus 27 años pudieran sentirse tangibles los miedos, deseos y frustraciones de quienes cargan con el doble de años en sus vidas, pero que aun demuestran el problema atemporal que representa en la vida de un ser humano el intento por comprender de qué materia están hechos los sentimientos.


Festival y galardones:

Festival de Venecia 2009. Semana Internacional de la crítica.

Ficha técnica:

Secretos de Matrimonio (Det Enda Rationella), Suecia, 2009

Dirección: Jörgen Bergmark
Producción: Helena Danielsson
Guión:Jens Jonsson
Fotografía: Anders Bohman
Montaje: Mattias Morheden
Interpretación: Rolf Lassgård (Erland), Pernilla August (Karin), Stina Ekblad (May), Claes Ljungmark (Sven-Erik), Magnus Roosman (Sacerdote)

 

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