¿Teléfono rojo? Volamos hacia la mejor comedia inglesa del año

In the loop. Armando Ianucci , Reino Unido, 2009
Por Arantxa Acosta

Lejos de tratarse de una reivindicación contra la gestión política de la guerra de Irak (de hecho, en ningún momento se indica el nombre del país a In the loopinvadir... aunque tampoco hacía falta), In the loop muestra de una forma mucho más ingeniosa y sutil el verdadero significado de la frase "la realidad puede superar a la ficción".

Qué alegría poder escribir sobre la nueva comedia inglesa que indudablemente tendrá éxito (si la distribución lo permite) sin tener que hablar de una romántica. Y es que ya era hora de poder disfrutar en la gran pantalla de un film a caballo entre la sátira política que veíamos en series casi de culto como Yes, Minister, que nos presentaba la falta de decisión de su protagonista, influenciado maliciosaente por sus consejeros, y de The office, la original inglesa, que, al igual que la que presentamos, estaba rodada con un estilo que recordaba al de documental y que mostraba el día a día de un grupo de oficimistas sin grandes pretensiones (ni futuro).

In the loop se centra en explicarnos qué es lo que puede pasar cuando un ministro no es capaz de controlar sus palabras. Brillantemente interpretado por Tom Hollander (le hemos visto en papeles tan dispares  como Marta conoce a Frank, Daniel y Laurence - Nick Hamm, 1998 - o la más reciente Orgullo y Prejuicio - Joe Wright, 2005), las meteduras de pata de este personaje público nos llevan a conocer los entresijos de la política, tanto británica como estadounidense. Así, alrededor de este patético hombre que no es capaz ni de decidir su propia dimisión por todo lo que acaba provocando, vemos personajes tan excéntricos como el del malhablado Malcolm Tucker (un Peter Capaldi brutal), consejero del Primer ministro británico que trabaja con los americanos para conseguir que la guerra se lleve a cabo, haciendo lo que haga falta, incluso falsificar pruebas contra el enemigo (¿nos suena de algo?); Karen In the loopClark (Mimi Kenedy), la secretaria de diplomacia, que intenta evitar por todos los medios una guerra innecesaria, presentando el informe de su joven ayudante como prueba - informe que será básico para el desenlace final - y buscando el apoyo del General Miller (brillante James Gandolfini que nos hace olvidar su 'estigma' Soprano), un soldado retirado desde hace 15 años que se vanagloria de tener conciencia más allá del enfrentamiento bélico... aunque también acabará sorprendiendo, como todos. Esto, aderezado con la presentación de unos colaboradores que acaban de salir de la universidad y que, sin ninguna experiencia, pueden tomar decisiones estratégicas que implican millones de dólares a la población mundial (como dice Tucker, "al salir de la sala me tropecé con su cordón umbilical"), y a los que podremos encontrar, como al resto, en situaciones sumamente rocambolescas, como la del general Miller, sentado junto a Karen en la cama de la hija del presidente de los Estados Unidos que, utilizando una calculadora de juguete rosa con sonidos, calcula que el número de soldados del que se dispone, doce millones, son el mínimo que morirán en la guerra, y que se necesitarían como mínimo algunos millones más para que se pudiese decir que se ha ganado... por eso no es posible llevarla a cabo. Es realmente desternillante:  la guerra es un juego de niños... o simplemente está en manos de tales. Como nos mostraba Kubrick (y In the loop nos ha evocado varias veces este film) en una de sus mejores escenas de ¿Teléfono rojo?Volamos hacia Moscú: "Señores, no pueden pelearse aquí... ¡esto es la Sala de Guerra!"  

In the LoopAsí, y como es de esperar, la película se sostiene básicamente tanto por disponer de un guión inteligente (aunque, como es típico del director, se incluyen muchas escenas improvisadas) como por las interpretaciones. La resolución del guión, que en ningún momento intenta posicionar al espectador (evidentemente, lo hace... pero eso está en nuestra mente, claro...) y que, lejos de buscar la risa fácil, equilibra perfectamente la sátira mordaz y la "seria" reflexión de lo que se está llevando entre manos (sin llegar a presentar una típica película del género político) nos hace reconocer que Iannucci se ha superado. Aunque no esperábamos menos del creador del personaje de Alan Partridge (que encumbró a Steve Coogan como uno de los mejores cómicos sarcásticos del momento, y al  que también podemos ver aquí, en un pequeño pero más que relevante papel), el listón estaba muy alto. Felicidades.  

Con todo esto, no hace falta repetir que In the loop vale la pena. Fanáticos de las series británicas correrán al cine, seguro. Para el resto: id a verla, no os arrepentiréis.  

Ficha técnica:

In the loop, Reino Unido, 2009

Dirección: Armando Ianucci
Producción: Kevin Loader, Adam Tandy
Guión: Jesse Armstrong, Simon Blackwell, Armando Ianucci, Tony Roche
Fotografía: Jamie Carney
Montaje: Anthony Boys
Interpretación: James Gandolfini, Tom Hollander, Peter Capaldi, Mimi Kennesdy

 

 

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