Fantásticos pretextos

The Lovely Bones

Peter Jackson, EUA-Nueva Zelanda-Gran Bretaña, 2009

Por Javier Moral

The lovely bones - CríticaLa filmografía de Peter Jackson se define por unos altibajos de calidad considerables. O, más correcto, sería decir por un desigual éxito entre sus películas. Comenzó su carrera con cintas alternativas de bajo presupuesto, hoy de culto, como Mal gusto (Bad Taste, 1987) o Tu madre se ha comido a mi perro (Braindead, 1991) y, tan sólo doce años después, filmaba la trilogía de El señor de los anillos (The Lord of the Rings; 2001, 2002, 2003), reconocida por los premios de todo el planeta, culminando con la concesión de once Oscars de la Academia. Lo que es evidente es su pasión por los contextos fantásticos, imprescindibles en todas sus producciones (incluso en las que no dirige).  

Estos universos personales se prolongan en The Lovely Bones. Y los altibajos de calidad también lo hacen. Una chica de catorce años es asesinada a sangre fría por uno de sus vecinos; desde su particular edén, busca el modo de comunicarse con su familia para orientarles en la investigación de los hechos: su misión es la exoneración de una pena que les está destrozando. Jackson utiliza este colorido olimpo para disfrazar un melodrama del montón con el atuendo de una película intimista e independiente, dejando en evidencia, sin querer, su pretensión desesperada por conseguir una originalidad (forzada) a toda costa. Así, la muerte de la niña no duele y el espectador puede respirar tranquilo. Sin embargo, más le valdría alarmarse, pues no volverá a encontrar en el film, hasta el liberador final, ni una escena comparable en vehemencia dramática a la de la escalofriante desaparición de la joven.

The  lovely bones - CríticaSi en algo ha sabido sacar ventaja el director neozelandés ha sido en la selección de su reparto protagónico. Por un lado, gracias a la sorprendente revelación de la niña Saoirse Ronan. Por otro, mediante la confirmación de Stanley Tucci como uno de los eternos villanos del cine de Hollywood (recordemos que fue nominado a un Oscar por este papel). Su personaje, el señor Harvey, exhibe la existencia anónima característica de esos comuneros mohínos y parcos en palabras que tratan de aparentar normalidad, cuando la impresión que en realidad generan es la de destinar su reservado ingenio para fines perversos. No deja de ser un perfil muy común del psichokiller cinematográfico, aunque de reelaborada factura por parte del consagrado Tucci.

Tras el asesinato, "la niña del paraíso" permanece ausente durante una buena parte del metraje, en el que se nos invita a un nostálgico repaso de los mejores momentos de su vida en familia -en escenas corrientes, no con el clásico efecto de la cámara lenta con hilo musical; sabemos que Jackson es artificioso, pero no tan previsible-. Una excesiva duración contenedora de unas cuantas secuencias prescindibles se concreta en el desequilibrio general del rendimiento de la historia. Igual atrae mucho a ratos que, en otros, logra una desconexión total con el público, al que ya se le fue el santo al cielo. De pronto y sin previo aviso, la niña regresa a la pantalla desde el más allá, pugnando por mantener una comunicación imposible con sus progenitores -un padre abatido (Mark Wahlberg) y una madre en estado defensivo derivado del shock (Rachel Weisz)-, que no servirá sino de suculenta excusa para introducir el largo historial del homicida, como por arte de magia sacado de una chistera. Hasta las pesquisas policiales hacía tiempo que se habían relegado al aburrimiento de la falta de iniciativa y a la escasez de pruebas, sin inesperadas señales claras de mejora. Tan sólo hay una intentona de recuperarse transitoriamente, con la confirmación de las sospechas de la hermana de la víctima, mas ya es muy tarde para precipitar un desenlace que terminaría por descartar cualquier crítica dignificante.The lovely bones - Crítica

Pese a su oportunismo apelativo del sentimiento, hay que precisar que The Lovely Bones sabe gustar y se hace querer. El espectador ha esperado durante más de dos horas por un final feliz. Y la emocionante intriga residía en las artimañas audiovisuales que habría empleado el director para concluir la adaptación de una novela de Alice Sebold, en la que la protagonista muere en su primer tercio. La sorpresa no debía ser tal, puesto que en las fantasías de Jackson, el hado -aquí escoltado por el tema Song to the Siren de This Mortal Coil- siempre pone cada cosa en su sitio.

Ficha técnica:

The Lovely Bones, EUA-Nueva Zelanda-Gran Bretaña, 2009

Dirección: Peter Jackson
Producción:
Carolynne Cunningham, Fran Walsh, Peter Jackson y Aimée Peyronnet
Guión:
Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson (novela: Alice Sebold)
Fotografía:
Andrew Lesnie
Música:
Brian Eno
Montaje:
Jabez Olssen
Interpretación:
Saoirse Ronan, Stanley Tucci, Mark Wahlberg, Rachel Weisz, Susan Sarandon

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